Siempre me pregunte

20 08 2007

Subo al metro y como siempre, no hay donde mirar. Trato de concentrarme en algún punto fijo, pero no puedo evitar observar a la gente, sus gestos, sus posiciones y la dirección de sus ojos.

Encuentro una mirada enfocada en mi, una mujer de edad media, baja, maquillada y como saliendo de la casa de la vecina de su cita semanal para que la peine y acicale. Me incomoda un poco, miro hacia otro lado , un pequeño urga con el dedo en su nariz como buscando algún tesoro escondido.Cuando su búsqueda termina, con una cara de satisfacción , acerca su dedo por debajo de su asiento, para asi volver con su mano limpia y devolverla al bolsillo. Me mira y se da cuenta que lo estuve observando, no se averguenza, solo rie.

Siento ojos penetrantes en mi nuca y no quiero voltear. Me carga sentirme observada, me molesta, creo que por eso no soy coqueta. No aguanto más y decido mirar a esta mujer, me sigue observando y cada vez con más atención. como que si estuviese memorizando cada uno de mis detalles.

Decido observar el piso, quedarme inmóvil, quizás asi esta señora se aburre. ¿Porque sere su centro de atención? Pienso y noto que su pelo es muy parecido al mio, esos particulares lunares que tiene en su mejilla son la viva copia de los de la mia. Noto como sin pudor, muestra sus deformados dedos con una despejada condorita, los mismos dedos que queme todos los veranos al esconderlos por verguenza en la ardiente arena de esas playas del norte. Siempre me he preguntado porque soy tan distinta a toda mi familia. siempre me pregunte si fui adoptada, siempre. ¿Esta mujer estará pensando lo mismo que yo? ¿ Que soy su hija que tuvo que dejar en plena adolescencia por pobreza y miedo? ¿Tanta coincidencia puede existir?

“Ultima estación”, se escucha en los parlantes. Tomo mi bolso con mucha lentitud al igual que ella. Antes que las puertas se abran se acerca a mi. Mi cara de susto era inocultable. Me mira a los ojos y dice: “Mijita, tiene el cierre del pantalón abierto”. La miro atónita, mientras que con una sonrisa se aleja subiendo las escaleras.

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Coquetas siempre ganan

16 07 2007

fabi facebookEra un dia fatal, sentía como las flemas corrían por mi garganta y afiebradas gotas caían por mi frente. Con hambre , sola y sin comida. ¿ Que hacer? Solo armarse de fuerzas, enrollarme en una gran bufanda y salir a la botillería/verdureria de la esquina, lo único abierto a esa hora.

Como era sábado en la noche, se imaginarán como estaba la “boti”, llena de personas adquiriendo los suministros para el carrete. Mientras yo tranquilamente esperaba ser atendida para volver a mi camita, me di cuenta que todos los grupos mandaban a la “más mina” a comprar, que con unos simples ojos coquetos, atraían inmediatamente la atención del encargado. Mientras atendían a estas chicas, me autoanalicé, si estuviese sana, en la misma posición que estas chicas, ¿que haria?

Y me di cuenta que no haria nada, porque soy la mujer menos coqueta que hay ( excepto que me pase de copas, pero asi, ¿quien no lo es? ). El punto es que soy FOME FOME FOME , y eso me ha echo perder muchas cosas, aunque no lo crean. Grandes cantidades de descuentos, millones de “yapas”, miles de favores caídos del cielo, centenares de filas que no hubo necesidad de hacer e incontables atenciones preferenciales.

Asi que hago un llamado a las mujeres como yo, que han perdido años de su juventud sin estos privilegios, a sacar los escotes del closet, a fruncir los labios un poco más, a poner los ojos dulces y asi poder obtener el verdadero poder femenino que es la coquetería.

Yo por ahora practico con el viejito del kiosko en la esquina esperando que algun dia me regale una pastilla.

XD





Dulces 6 años

12 07 2007

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Nunca voy a olvidar la primera vez que hable por teléfono. Tenia solo 6 años. En mi antigua casa no hubo teléfono y siempre acompañaba a mi madre a recibir las llamadas donde la vecina.

Pero ese año nos cambiamos de ciudad y como lujo, en nuestra nueva casa se instalo este artefacto.Nunca fui al jardín, pero ya era edad de ir al colegio y me hice de mis primeras amigas, considerando que no eran mis vecinas, ni mis primas. Y por primera vez dije “te doy mi numero”. Que dicha sentí ese dia, tenia con quien conversar por teléfono.Termino mi primer dia y corrí a casa a esperar una llamada y llego, era mi nueva amiga.

Nunca me enseñaron las reglas a seguir cuando se habla por teléfono asi que solo seguí mis instintos . Conversamos todo el capítulo del “Chavo del ocho” que veiamos las dos al mismo tiempo. Hablamos de nuestro primer dia de clases y un poco sobre nosotras también. Reiamos y deciamos tonteras y luego de un buen rato, empeze a sentir fuertes ganas de ir al baño. Seguia conversando, pero cada vez con las piernas más cruzadas mientras avanzaba la hora. El dolor en mi vejiga se hacia insoportable, y yo en mi inocencia, no sabia como explicar a mi amiga todo lo que estaba sufriendo.

Mientras a duras penas comentaba el capítulo de Bugs bunny, que ahora comenzábamos a ver, empecé a sentir una tibia corriente por mis piernas. Lo malo no fue eso, sino que mi primera reacción fue gritar por el teléfono “ME HAGO PIPI”, después que nunca pude decirle que tenia ganas.

Corria hacia el baño, mientras mi madre, que escucho mis gritos, cortaba la llamada y estallaba en ca


rcajadas.

Nunca voy a olvidar la primera vez que hable por teléfono.